Que Creemos

Nuestros Fundamentos

Creemos

  • Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón…

    Hebreos 4:12 -

La Biblia

Creemos que la Biblia, integrada de sus 66 libros del Antiguo y del Nuevo Testamento, es la Palabra de Dios y la revelación de El a los hombres, única y suficiente para el conocimiento de Dios, y contiene lo necesario para que los hombres conozcan su voluntad y su bienestar eterno.
La Biblia es la suprema y final autoridad para la fe y conducta. Fue escrita en su forma original por los santos escritores, siendo ellos inspirados por el Espíritu Santo.

Creemos que toda la Biblia es inspirada por Dios de manera verbal y plenaria y que toda ella es infalible e inerrante.

Creemos en el sistema de interpretación dispensacional de la Sagrada Escritura. Creemos que la interpretación bíblica debe ser literal, de acuerdo a su contexto y en armonía con el conjunto de la Biblia, y respetando los principios gramaticales e históricos de los idiomas originales.

Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra.

Salmo 19:7-11, 119:89 / I Corintios 2:13 / II Timoteo 3:16,17 / II Pedro 1:19-21

Dios

Creemos que solamente hay un Dios único y verdadero, que es espíritu, infinito, eterno, e inmutable, en Su existencia, santidad, justicia, bondad y verdad. Dios es omnipotente, omnipresente y omnisciente.

Creemos que en la unidad de la Deidad hay tres personas coeternas y coiguales, iguales en esencia pero distintas en subsistencia, Dios el Padre, Dios el Hijo y Dios el Espíritu Santo. Creemos que el Dios Trino es el Creador y Sustentador de todas las cosas.

Y el uno al otro daba voces, diciendo: Santo, santo, santo, Jehová de los ejércitos; toda la tierra está llena de su gloria.

Génesis 1:1 / Exodo 6:3 / Deuteronomio 6:4 / Salmo 139:1-12 Isaías 6:3, 43:10, 44:24, 45:8, 12, 18, 21 / Jeremías 10:10 / Mateo 3:16-17, 28:19 Marcos 12:29 / Juan 4:24 / Hechos 14:15, 17:24 / I Corintios 8:6 / Colosenses 1:17 Hebreos 1:3 / I Juan 4:8, 5:7

Jesucristo

Creemos que Jesucristo es verdadero Dios y verdadero hombre, que posee las dos naturalezas, es completa y perfectamente divino y completa y perfectamente humano, igual con el Padre y el Espíritu Santo. El preexistió eternamente con el Padre, fue engendrado por el Espíritu Santo y nació, sin pecado, de la virgen Maria. El vivió una vida perfecta y sin pecado. Creemos que Jesucristo, el unigénito Hijo de Dios, murió en la cruz del Calvario como sustituto perfecto por los pecados de todo el mundo, derramando su sangre preciosa como pago por éstos.

Creemos que El resucitó corporalmente de entre los muertos, que se presentó a sus discípulos y que ascendió a los cielos donde El está a la diestra del Padre, exaltado y como Sumo Sacerdote, Abogado y Mediador Unico de su pueblo.

Creemos que el Señor Jesucristo regresará para buscar y juntarse, en el aire, con todos los creyentes, vivos y muertos de esta dispensación de la iglesia. Esto será antes del tiempo de tribulación.Después de este tiempo, El regresará personalmente para establecer su Reino Milenial sobre la tierra. El es el único Salvador del mundo y Señor de todos.

de quienes son los patriarcas, y de los cuales, según la carne, vino Cristo,
el cual es Dios sobre todas las cosas, bendito por los siglos. Amén.

Isaías 9:6 / Zacarías 14:1-11 / Mateo 1:20-23 / Lucas 1:35 / Juan 1:1-2, 14, 29, 14:3 Hechos 1:9-11 / Romanos 8:34, 9:5 / I Corintios 15:3-8 / Filipenses 2:11 I Tesalonicenses 4:13-17 / I Timoteo 2:5-6, 4:10 / Hebreos 2:9, 3:1, 4:15, 5:10 I Pedro 2:22, 24 / I Juan 1:7, 2:1-2, 4:14 / Apocalipsis 19:11-16, 20:4-6

El Espiritu Santo

Creemos en la personalidad, deidad y eternidad absoluta del Espíritu Santo, igual con el Padre, igual con el Hijo. El fue enviado por el Padre y por el Señor Jesucristo para convencer al mundo de pecado, justicia y juicio, y atraer al ser humano a Jesucristo para la salvación. El regenera, reviste de poder, sella, santifica, mora personalmente, guía a toda la verdad, enseña y capacita para el servicio a través de los dones espirituales a los creyentes. Estos pueden y deben ser llenos del Espíritu Santo.

Creemos que el Espíritu Santo reparte dones espirituales a cada creyente como él quiere.

Creemos que hay dones permanentes para nuestra dispensación, como los de servicio, enseñanza, exhortación, evangelista, pastor-maestro, etc. Pero hay otros dones espirituales que ya cesaron cuando el Nuevo Testamento fue escrito y terminado. Estos dones temporales como el de apóstol, de profecía, palabra de sabiduría, de ciencia, fe, sanidades, hacer milagros, discernimiento de espíritus, lenguas e interpretación de lenguas, cumplieron su propósito divino en el contexto histórico y espiritual de la iglesia naciente. Al tener el Nuevo Testamento completo, la iglesia posee la regla absoluta para su conducción, práctica y decisiones. Por lo tanto, creemos que el ejercicio y práctica de estos dones temporales estan fuera de todo orden bíblico.

Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre,
él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho.

Mateo 28:19 / Juan 14:16-17, 26, 15:26, 16:8, 13 / Hechos 1:8, 5:3-4 Romanos 12:3-8, 15:16 / I Corintios 6:19, 12-14 / Efesios 1:13-14, 4:7-12, 5:18 Tito 3:5 / I Juan 5:7

El Hombre

Creemos que el hombre fue originalmente creado por Dios a su propia imagen y semejanza, y es dependiente en una forma responsable ante su Creador. Desobedeciendo, el hombre cayó en pecado, perdiendo su estado original de perfección moral. Como consecuencia, trajo sobre si mismo y sobre toda la raza humana el pecado y el castigo por el pecado, la muerte física y la muerte espiritual. Desde Adán, cada ser humano es totalmente corrupto e incapaz de corregir su propia vida.

Cada ser humano nace con una naturaleza pecadora inherente, es decir que nace en pecado, y universalmente también llega a ser pecador en pensamiento, palabra y obra. Todos los seres humanos, por lo tanto, están bajo la justa condenación de Dios, van camino al infierno, y son incapaces de salvarse por si mismos o presentar obras buenas o sacrificios delante de Dios.

Su única esperanza es la salvación que se encuentra solamente en Jesucristo.

Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte,
así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron.

Génesis 1:26-29, 3 / Salmo 51:5 / Isaías 64:6 / Hechos 4:12, 17:26 Romanos 1:18-32, 2:12-16, 3:10-20, 23, 5:12-21, 6:23, 7:15-24 / I Corintios 15:21-22 Gálatas 2:16 / Apocalipsis 20:13-15

La Salvación

Creemos que la salvación es la gran necesidad de todo ser humano, y que éste es incapaz de lograr dicha salvación y efectuar la reconciliación con Dios, en ninguna manera. La reconciliación del hombre con Dios, es efectuada por El en la persona de Jesucristo.

La salvación es la obra completa de Dios en traer al ser humano, de la condenación a la justificación, de la muerte a la vida eterna. Esta es la demostración más grande y concreta del amor de Dios, la manifestación de la gracia de Dios por toda la eternidad y el propósito de El en formar un pueblo que hiciera buenas obras. La salvación afecta al ser humano en su totalidad.

Creemos que Jesucristo murió como sacrificio sustituto en la cruz y que solamente El pagó la pena del pecado. Creemos que la salvación es por gracia de Dios, por medio de la fe, y no es por obras. El pecador es salvo al instante de arrepentirse de sus pecados y de creer, recibir y aceptar personalmente por la fe, a Jesucristo como Señor y Salvador. Todos aquellos que han recibido la salvación divina, tienen perdón de sus pecados, son libres de la condenación y del castigo del infierno, reciben vida eterna y abundante, y con ello todos los privilegios que acompañan el ser parte de la familia de Dios.

Creemos que todo aquel que ha sido salvado, es guardado por el poder de Dios y que no puede perder su salvación, por lo tanto, debe gozar la certeza y seguridad de la salvación, basada ésta en la obra de Jesucristo.

Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo,
dado a los hombres, en que podamos ser salvos.

Juan 1:12, 3:16-18, 5:24, 10:28-29 / Hechos 3:19, 4:12, 16:31, 17:30, 20:21, 26:18 Romanos 1:17, 4:25, 5:8, 8:1, 10:9-10 / I Corintios
,:3 / II Corintios 5:18-19 Efesios 2:8-10, 19-22 / I Timoteo 2:4-6 / Tito 3:5 / Hebreos 2:9 I Pedro 2:24 / I Juan 5:11-13

La Iglesia

Creemos que la iglesia, la cual es el cuerpo de Cristo, es un organismo espiritual y no una institución humana. La iglesia del Señor ha sido ganada por su propia sangre. Él es el Fundador, el fundamento y la Piedra Angular de la iglesia, y además, quien la edifica. El Señor la ama, la sustenta y la cuida, con el fin de presentársela a sí mismo, santa y sin mancha, en toda su gloria.

Creemos que la iglesia fue activada y constituida por el Espíritu Santo en el día de Pentecostés, no antes. Por lo tanto está compuesta por todos los creyentes de la presente edad o dispensación actual.

Creemos que el Señor Jesucristo ha dado a la iglesia la gran comisión de predicar el evangelio, hacer discípulos, bautizar y enseñar toda la verdad bíblica.

Creemos que el Nuevo Testamento enseña el establecimiento de iglesias locales. La iglesia local es una congregación de creyentes bautizados por inmersión, que administran las ordenanzas del Señor Jesucristo (el bautismo y la cena del Señor), y que se congregan bajo la autoridad y dirección del Espíritu Santo para adorar, edificar, compartir, servir y esparcir el evangelio. Sus oficiales son pastores (ancianos u obispos) y diáconos.

La iglesia local tiene el derecho absoluto de gobernarse a sí misma bajo la dirección del Espíritu Santo siendo responsable sólo a Cristo.

y sometió todas las cosas bajo sus pies, y lo dio por cabeza sobre todas las cosas a la iglesia,
la cual es su cuerpo, la plenitud de Aquel que todo lo llena en todo.

Mateo 16:18, 26:26-29, 28:18:20 / Marcos 16:15 / Hechos 1:8, 2:1-4, 41-47, 20:17, 28 Romanos 16:1, 4-5 / I Corintios 3:11, 11:23-34, 12:27 Efesios 1:22-23, 2:19-22, 4:11-13, 5:25-29 / Gálatas 1:2 / Filipenses 1:1 / Colosenses 1:18 I Tesalonicenses 1:1, 2:14 / I Timoteo 3:1-13 / Hebreos 10:23-25 / I Pedro 1:18-19, 2:5, 9-10

La Vida Cristiana

Creemos que Dios espera que cada creyente viva una vida de obediencia y sumisión a la verdad bíblica, y que en cada área de su vida se manifieste progresivamente el señorío de Jesucristo y el fruto del Espíritu Santo. Creemos que la vida cristiana del creyente, debe ser una vida de separación de las prácticas, experiencias, ideas y filosofías pecaminosas y carnales de este sistema mundano y satánico.

Creemos que es necesaria la separación eclesiástica y doctrinal de todo movimiento y grupo carismático, ecuménico y de apostasía religiosa. La meta de la vida cristiana debe ser conformarse a la imagen de Cristo. Esta vida se identifica principalmente en una propia entrega al amor de Dios y a los demás, tal como fue característico en la vida de Cristo.

Creemos que Dios, como Padre Santo y Justo, no puede tolerar los pecados en sus hijos, y un creyente que desobedece y resiste la gracia ejercida por el Espíritu Santo, y sigue desobedeciendo, está expuesto a la disciplina divina, basada en el amor infinito del Padre celestial, para que así aprenda a obedecer.

para que andéis como es digno del Señor, agradándole en todo, llevando fruto en toda buena obra,
y creciendo en el conocimiento de Dios;

Mateo 22:37-40 / Juan 13:15, 14:15, 15:14, 17-19, 17:14-16 / I Corintios 13 II Corintios 3:18, 6:14-7:1 / Gálatas 5:22-23 / Efesios 4:1, 17-32, 5:1-2 / Colosenses 1:10 Hebreos 12:4-13 / Santiago 4:4 / I Pedro 1:14-16 / I Juan 2:3-5, 15-17, 3:24

La Vida Futura

Creemos en el arrebatamiento de los creyentes vivos y la resurrección de los creyentes muertos, antes del período de tribulación (pretribulacional). Ambos grupos se juntarán en el aire con el Señor Jesucristo y estarán con él para siempre. Creemos que al final de la tribulación, Cristo regresará a la tierra con todos sus santos para establecer su reino visible y literal sobre la tierra durante mil años (premilenial).

Creemos que todo creyente disfrutará la bendición de tener comunión con Dios sin interrupción para siempre. Creemos que el alma del creyente, al instante de morir, está ausente del cuerpo y presente al Señor, en pleno conocimiento y felicidad, en espera de la primera resurrección, cuando el espíritu, alma y cuerpo sean reunidos para ser glorificados para siempre con el Señor.

Creemos que el alma del inconverso, después de la muerte, se encuentra también en pleno conocimiento, pero en la miseria, la tristeza, y el dolor, esperando la segunda resurrección. En ésta, será reunida con su cuerpo y se presentará ante el Gran Trono Blanco del juicio de Dios, y será lanzado al lago que arde con fuego y azufre, no para desaparecer, sino para sufrir el castigo eterno en plena conciencia.

aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo,

Ezequiel 37:21-28 / Mateo 24:27-31, 25:31-46 / Marcos 9:43-48 Lucas 1:32-33, 16:19-31, 23:42-43 / Juan 5:21-30, 14:3 / Hechos 1:11 / Romanos 8:1, 14:10-12 I Corintios 15:20-23, 51-53 / II Corintios 5:1-10 / Filipenses 1:21-24, 3:20-21 I Tesalonicenses 1:10, 4:13-17, 5:9 / II Tesalonicenses 1:7-10 Tito 2:13 / Apocalipsis 11:15, 20:1-15, 21:1-8

Los Angeles y Satanás

Creemos en la existencia de los ángeles. Ellos fueron creados santos por Dios, como seres espirituales, personales y que no mueren. Poseen facultades y poderes especiales, superiores al hombre, pero con su origen en Dios. Siendo todos originalmente santos en naturaleza, algunos continuaron siendo santos de carácter por la obediencia a Dios, otros se convirtieron en pecaminosos en carácter por rebelarse y desobedecer a Dios.

Creemos que los santos ángeles están al servicio total de Dios, mientras que los ángeles malos, siguen y se identifican con Satanás, ayudándole en su oposición a Dios. Creemos en la personalidad y realidad de Satanás.

Creemos que Satanás fue creado como un ángel de Dios, de rango y orden elevado, poseyendo gran belleza y brillantez como persona, y siendo superior en poder y sabiduría, hasta que se halló en él pecado e iniquidad, cuando buscó asumir y usurpar la posición y autoridad de Dios. El es la personificación y expresión del mal y depravación en personalidad y carácter.

Creemos que es el gran enemigo de nuestro Dios, los hombres y los creyentes. Creemos que ya fue vencido por Cristo en la cruz y que nuestro Señor le derrotará completamente, y será lanzado al lago que arde con fuego y azufre, donde será atormentado durante toda la eternidad.

Y el diablo que los engañaba fue lanzado en el lago de fuego y azufre, donde estaban la bestia y el falso profeta; y serán atormentados día y noche por los siglos de los siglos.

Génesis 3:1-5 / Job 1:6-12, 2:1-6, 38:4-7 / Salmo 103:20, 148:2, 5 / Isaías 14:12-17 Ezequiel 28:12-19 / Mateo 4:1-11, 25:41 / Lucas 20:36 / Juan 8:44, 14:30, 16:11 II Corintios 4:4 / Colosenses 1:16 / Hebreos 1:14, 2:14 / I Pedro 3:22, 5:8 / I Juan 3:8 Judas 6 / Apocalipsis 12:7, 9-11, 20:1-3, 7-10

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